La analogización de lo digital
De un tiempo a esta parte, muchos han intentado eliminar toda traza de intervención humana en sus obras gráficas. Años más tarde, con nuevos medios que posibilitan tal efecto sin esfuerzo alguno, otros se esfuerzan en simular humanidad y espontaneidad, como bien explica Mauro Enrialgo en una de sus viñetas. Ambas tendencias han ocurrido, en el mismo orden, en el diseño gráfico de las páginas web.
Al principio, una vez asentada Internet como una red seria en la que confiar parte del negocio (que acabó desembocando en el estallido del a burbuja punto com), las páginas debían representar la modernidad y el acabado perfecto y pulido. Asocio esta etapa al Futurismo debido a esas ansias de velocidad y modernidad; conceptos tan plásticos como “superautopistas de la información” lo resumen todo, incluido el toque kitsch que adornaba a muchas páginas.
Tras el estadillo punto com, surgió una nueva tendencia liderada de redondeces, brillos y pulidos, según algunos, por Apple. Dicha tendencia acabó degenerando en la mal llamada –por confundir conceptos: lo gráfico con las consecuencias relacionales– Web2.0. Aquel look, que podríamos comparar en este caso al Styling (vender como nuevo un mismo producto pero con un nuevo aspecto) se puso de moda, y estuvo bien visto durante un tiempo hasta que, como toda moda, acabó dejando de estar vigente y empezó a ser demonizada como, por ejemplo, el siempre interesante Elliot J. Stocks (Destroy the 2.0 look).
Como consecuencia o contrapunto a aquellos brillos y acabados imposibles en chapas que anunciaban que el producto o página visitada era “2.0″ o que estaba en fase “beta” (¿alguien compraría en su sano juicio un coche sin comprobar o una casa a medio hacer?), empezó a destacar una nueva tendencia. El trazo manual, la textura, las acuarelas, el trazo imperfecto, etc. son sus características. Web Designer Wall (otra referencia del sector y de lectura recomendable) adopta dicho aspecto a la perfección.La última tendencia que hemos venido a descubrir es la de analogizar los elementos puramente digitales. Las interfaces gráficas digitales pasan a ser interfaces gráficas analógicas. El mejor ejemplo que logro recordar es de Yahoo! Searchpad. ¡Ey! ¡Eso mola! Y es cierto, tiene su gracia la primera vez que lo ves. Es algo así como las transiciones del PowerPoint, el uso de GIF animados o el abuso de Flash o esa música no deseada que suena de fondo en una página. Sin embargo, no es una estética que pueda triunfar en el gran mercado. Tiene su gracia en un formato muy determinado, el vídeo, y el guiño lo entiende principalmente el sector más avanzado que, finalmente, acaba prefiriendo un aspecto más común y usable.
Los grandes ciclos artísticos, y los pequeños, tienen siempre en común un hecho: son ciclos, se turnan, se contraponen y alternan. ¿Cuál será la siguiente tendencia?
