L'amour
20Feb2010
Ay, ¡el mundo del marketing! Desde él, se nos vende un mundo de perfecta utopía donde todo es de color de rosa. Y es que vender es la clave y el objetivo último del marketing. Para reforzar las posibilidades de éxito, dirigen sus mensajes adónde más nos duele: el corazón.
¿Qué no haríamos todos por amor? Locuras se han hecho y se harán por y para él. Pero, pensándolo bien, resulta más cómodo ir y comprarle algo a nuestra pareja. Cómodo y menos arriesgado. Los chicos del marketing lo saben: el ser humano es apasionado, pero también –cada vez más– comodón.
Ahora bien, ¿cuánto me gasto? No quiero parecer cutre gastándome “poco”, ni derrochar a espuertas y que piense que no sé gestionar adecuadamente el dinero.
Apple tuvo a bien solucionarme el quebradero de cabeza y me ofreció una sencilla solución –como sus diseños– para San Valentín: tanto gastas, tanto quieres a la otra persona. ¡Qué pillos!
Recordad: no seáis cutres, no regaléis un iPod Shuffle.
![]()
Dear Apple, don’t get mad at me


